Volaba de chico con el sabor del detergente,y me deleitaba imaginando un plato de comida solo con este sabor. Con unos cuatro año de edad que tenía sabía que el comer detergente estaba prohibido, el porqué era algo que no estaba a mi alcance.
Siempre que tomaba detergente tenía culpabilidad,y llegaba hasta tal punto que siempre lo hacía en pequeñas dosis para no gastarle el detergente a mi madre. Durante cuanto tiempo hize esto, no lo se,el paso del tiempo nubla tu cabeza...
Cuando degustaba mi manjar fetiche, después bebía un poco de agua de la botella(chupando a morro),por lo que siempre quedaba un poco de sabor en el agua. Esto llevó en una ocasión en mi casa a pensar que el agua estaba mala, pero esto solo fue hasta que descubrieron mi quimera.
Ya un poco más grande,con unos ocho años todovía anelaba ese sabor a detergente, y para emular que lo comía me tomaba unos caramelos mientras olía esos venditos polvos. Una vez me pillaron haciendo esto y desde entonces ya no degusté más ese extraño sabor.
Puede que los más remilgados vean esto como un acto de locura, pero era solo cosas de niño. Siempre hay olores y sabores que nos acompañan en nuestra infancia y que luego se olvidan....

No hay comentarios:
Publicar un comentario